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Primera prueba del Opel Grandland X Hybrid4: el híbrido enchufable que no defrauda

Primera prueba del Opel Grandland X Hybrid4: el híbrido enchufable que no defrauda

El problema de los coches híbridos (enchufable o no) es que no destacan en casi nada porque no son ni una cosa ni la otra. Obligados por la creciente y ridícula obsesión de tener un coche para todo, la mayoría recurre a motores pequeños y transmisiones de variador continuo (CVT) que hacen que te arrepientas en cuanto lo sacas a la carretera, mientras que su escasa autonomía eléctrica (en el caso exclusivo del enchufable) tampoco compensa lo suficiente, incrementa el peso del coche y eleva considerablemente el precio de compra.

Pero de vez en cuando algunas marcas (premium, fundamentalmente) hacen un verdadero esfuerzo y nos presentan productos redondos que, con absoluta sinceridad, sí pueden presumir de reunir lo mejor de dos mundos (el térmico y el eléctrico). Ese es el caso del nuevo Opel Grandland X Hybrid4, el primer híbrido de la marca alemana (propiedad del Grupo PSA) y del que realmente podemos decir que sirve para casi todo y en casi nada defrauda.

Lógicamente, eso tiene un coste, así que no es un coche precisamente barato, para qué engañarnos (ver precios abajo). Pero quien lo conduzca podrá estar seguro de que tiene dos vehículos en uno, idóneo para un uso ecológico diario y óptimo en carretera cuando toque viajar, incluso en condiciones meteorológicas adversas (lluvia, nieve, hielo…) o en tramos con el firme en mal estado.

Al volante

Hemos viajado hasta la Selva Negra alemana, la famosa región montañosa limítrofe con Francia y Suiza conocida por sus densos bosques de hoja perenne, para probar el Grandland X híbrido 4×4 (también habrá una versión de tracción delantera con menos potencia y más económica), y nos ha parecido que el nuevo buque insignia de Opel lo tiene casi todo para triunfar.

Es un SUV de tamaño medio (el segmento más demandado del mercado); tiene tracción a las cuatro ruedas (no solo parece un todocamino, realmente lo es); es híbrido enchufable (lo que le otorga la etiqueta Cero emisiones); tiene suficiente autonomía eléctrica (59 km según ciclo WLTP) para casi cualquier desplazamiento diario, y no descuida la parte del motor térmico (de cuatro cilindros con inyección directa turboalimentado que por sí solo entrega 200 CV de potencia).

Por si fuera poco, el sistema de propulsión va asociado a una transmisión automática con convertidor de par de ocho velocidades y esta es una de las características que más nos ha gustado. Incluso diría que hasta nos ha sorprendido, tal vez por el rechazo casi obsesivo que nos producen las transmisiones de variador continuo que tanto ruido generan en el interior del habitáculo y que tan molestas resultan cuando hace falta acelerar, ya que el motor sube de revoluciones de golpe y el ‘escándalo’ que monta no se corresponde con la aceleración.

En cambio, la transmisión automática electrificada de ocho velocidades que va acoplada al motor eléctrico delantero del Grandland X Hybrid4 nos ha parecido precisa, rápida y silenciosa, ni mejor ni peor que un cambio automático de toda la vida, que no es poca cosa. Ya era hora.

Igual de suave y satisfactoria nos ha parecido la calidad de rodadura, con un buen equilibrio entre estabilidad y confort. Las inercias producidas por las oscilaciones de la carrocería también están bastante contenidas, como pudimos comprobar en las carreteras montañosas por donde transcurrió la prueba dinámica. El motor no es nada perezoso, a pesar de tener que mover casi dos toneladas de peso (1.875 kg sin contar el peso de los pasajeros y el equipaje).

Consumo

Opel homologa un consumo medio de gasolina de 1,4 l/100 km, pero nosotros debemos añadir, lógicamente, que esa cifra apenas se obtiene en modo Hybrid y (esto es importante) durante el tiempo que tengamos energía en la batería de iones de litio de 13,2 kWh de capacidad. Además, la conducción debe ser eficiente, suave y uniforme, como en un eléctrico y exclusivamente en uso urbano. Pero recordemos que este coche no es sólo para ir al trabajo y se atreve con todo.

Al concluir nuestra prueba real de conducción (casi 250 km por carreteras de montaña y autovía) el ordenador de a bordo marcó un consumo de 6,6 l/100 km después de probar todos los modos de conducción, incluso el Eléctrico, aunque debo decir que nuestra unidad de prueba se nos entregó con apenas 23 kilómetros de autonomía eléctrica, casi una tercera parte de su capacidad real. Un fallo puede tenerlo cualquiera.

El nuevo modelo tiene las mismas dimensiones que el Grandland X de 2018 (4.477 mm de largo, 1.906 mm de ancho y 1.609 mm de alto), aunque disminuye la capacidad de carga por la colocación de uno de los motores eléctricos y de la batería bajo el piso del maletero (de un volumen de 514 litros en el modelo de combustión se reduce a 390 litros en la versión híbrida enchufable 4×4). Lo que sí aumenta es el peso, también por la batería y los motores eléctricos (375 kg más que la versión de gasolina Ultimate 1.6 Turbo con 180 CV de potencia).

Como ya hemos mencionado, el sistema de propulsión se compone de un motor de 1,6 litros de gasolina con cuatro cilindros, turbo e inyección directa, más un sistema de tracción eléctrica con dos motores eléctricos -el delantero de 110 CV y el trasero de 113 CV-, tracción a las cuatro ruedas y una batería de iones de litio de 13,2 kWh.

Los tres motores ofrecen una potencia máxima conjunta de 300 CV, lo que le permite disfrutar de unas prestaciones excelentes: 235 km/h de velocidad máxima (135 km/h en modo eléctrico) y una aceleración de 0-100 km/h en 6,1 segundos. De hecho, es el modelo más potente de la gama SUV de Opel.

El Grandland X Híbrido Enchufable 4×4 ofrece cuatro modos de conducción: EléctricoHíbrido4WD (tracción total) y Sport, que combina la potencia del motor de combustión con la de los eléctricos y permite el uso de las levas situadas en el volante. En modo Híbrido el coche selecciona automáticamente el método de propulsión más eficiente, mientras que la función ‘e-Save’ permite guardar 10 o 20 km de autonomía eléctrica en la batería para usarla más tarde, por ejemplo, en zonas habilitadas exclusivamente para vehículos eléctricos.

El tiempo de carga depende, lógicamente, del tipo de cargador utilizado. En una toma de corriente doméstica con el cable de Tipo 2 (1,8 kW) que se regala con el vehículo, una carga completa lleva siete horas (más que suficiente para una recarga nocturna mientras el coche ‘duerme’ en el garaje). Con el cargador integrado de serie de 3,7 kW, y en una toma de corriente equivalente, el tiempo se rebaja a cuatro horas, aunque opcionalmente se ofrece un wallbox (dispositivo de pared) de 7,4 kW que permite cargar la batería del Hybrid4 con el cable de Tipo 3 en menos de dos horas.

Para mejorar aún más su eficiencia, el Grandland X Híbrido Enchufable cuenta con un sistema de frenado regenerativo (o marcha B) que recupera la energía producida durante las fases de frenada o desaceleración. Para activar la posición B sólo hay que empujar hacia atrás la palanca del cambio automático, y para volver a la posición D (directa) basta con hacer el mismo gesto.

Precios

El primer híbrido enchufable de Opel ya está disponible en España por 43.800 euros, con descuentos promocionales y con el nivel de acabado más alto (Ultimate), aunque también se puede adquirir mediante ‘leasing’ por 399 euros al mes. La versión de tracción delantera (con 224 CV de potencia y en dos niveles de acabado) estará disponible para pedidos a partir de marzo y las primeras entregas empezarán en abril con un precio desde 34.900 euros (también con campañas) para el nivel de equipamiento Selective (el básico).

El amplio equipamiento del Grandland X Híbrido Enchufable 4×4 Ultimate incluye compresor de aire acondicionado y calefacción eléctricos con control remoto, sistema de infoentretenimiento Navi 5.0 IntelliLink con pantalla táctil a color de 8,0 pulgadas, alerta de colisión frontal con frenado automático de emergencia y detección de peatones, alerta por somnolencia del conductor, lector de señales de tráfico y asistente de mantenimiento de carril, Park Pilot delantero y trasero, apertura y arranque con llave manos libres, portón trasero eléctrico, asientos delanteros ergonómicos, climatizador automático bizona y llantas de aleación ligera de 19 pulgadas.

Tampoco podía faltar el nuevo servicio OpelConnect, que incluye navegación ‘online’ con información del tráfico en tiempo real y los precios actuales del combustible, además de la comprobación de los datos clave del vehículo a través de una aplicación, conexión directa con la asistencia en carretera en caso de avería y la llamada de emergencia e-Call. El botón rojo permite acceder a la ayuda en cuestión de segundos. Si se despliegan los pretensores de los cinturones de seguridad o los airbags, la llamada de emergencia se activa automáticamente. No se valora la utilidad de estos servicios hasta que se necesitan.

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